Viernes, 05 de Junio de 2026

Actualizada Viernes, 05 de Junio de 2026 a las 00:12:00 horas

MEXICO

MINE BASQUETBOL AND FITNESS: ENTRENAR A QUIEN YA NADIE ENTRENA

con Omar Corona

Ciudad de México. Hay proyectos que nacen de una necesidad y proyectos que nacen de una injusticia. Mine Basquetbol and Fitness nació de las dos cosas al mismo tiempo, y eso —en un mundo del deporte que lleva décadas mirando solo hacia la cantera joven— es algo que merece ser contado.

Omar Corona no buscaba fundar nada. Entrenaba con su amigo Ricardo Carrasco, se preparaban para un Máster nacional en Querétaro, iban a competir. En ese proceso de entrenamientos apareció Luis Ruiz, que le preguntó si podría trabajar con él para mejorar sus habilidades. Una pregunta. Una respuesta. Y de ahí, sin grandes declaraciones ni actos fundacionales, nació Mine Basquetbol and Fitness en 2022.

"Les agradezco a ambos por impulsar este proyecto", dice Omar, "y también a mi esposa Angélica Vallejo por todo su apoyo en este proceso." Lo dice con la sencillez de quien sabe que detrás de cada cosa que vale la pena siempre hay dos o tres personas que creyeron antes que nadie.

EL HUECO QUE NADIE QUERÍA VER

Omar Corona es entrenador de baloncesto. Y como entrenador lleva años observando algo que a la mayoría del sector le resulta perfectamente normal: que los entrenadores se concentran en las etapas formativas, en los jóvenes, en quienes tienen futuro competitivo por delante. Los adultos, los veteranos, los que llevan toda la vida jugando y siguen haciéndolo por puro amor al juego —esos no interesan. Que se arreglen solos.

Mine Basquetbol and Fitness existe precisamente para desmentir esa lógica. El proyecto se orienta al baloncesto máster —jugadores adultos, mayores de treinta y cinco años según las categorías federativas— y a jóvenes a partir de quince años que quieren mejorar su nivel fuera de los circuitos formativos convencionales. Una comunidad, dice Omar, "bastante olvidada".

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Hoy esa comunidad suma entre cuarenta y cincuenta personas. No es una liga con clasificaciones y trofeos. Es algo más difícil de construir y más fácil de perder: un grupo humano con un objetivo común, un espacio donde el adulto que lleva años creyendo que ya no puede mejorar descubre que sí puede. Que el cuerpo aprende. Que el juego cambia cuando alguien te enseña a mirarlo de otra manera.

LO QUE EL CUERPO ADULTO PUEDE HACER

"El baloncesto máster es un campo maravilloso", dice Omar, "porque consigues cosas en personas adultas que creían que no podían mejorar. Es difícil, sí —todo lo que uno lleva años haciendo mal queda grabado en el cuerpo—, pero eso no significa que sea imposible. Vamos modificando y creando cosas mejores para cada uno de ellos y ellas."

Aquí está el núcleo de Mine: la convicción de que el cuerpo adulto no es un cuerpo acabado. Que los gestos técnicos mal aprendidos durante décadas de práctica pueden corregirse. Que mejorar no es un privilegio de la juventud. Es una idea sencilla, casi obvia, pero que el sistema deportivo lleva años ignorando de manera sistemática.[Img #3517]

El trabajo de Omar no es solo técnico. Es también, en cierta medida, psicológico: convencer a alguien de cuarenta y cinco años de que vale la pena cambiar lo que lleva veinte años haciendo igual. De que el esfuerzo tiene sentido aunque no haya un campeonato esperando al final. De que el juego, en sí mismo, justifica el trabajo.

UNA COMUNIDAD ANTES QUE UNA LIGA

Omar lo deja claro desde el principio: Mine Basquetbol and Fitness no es una liga. Es un proyecto de entrenamiento. La diferencia importa. Una liga mide, clasifica, produce ganadores y perdedores. Un proyecto de entrenamiento construye otra cosa: hábitos, vínculos, salud, sentido de pertenencia.

"Lo que más me importa es fomentar el lado humano y formar comunidades sólidas para el baloncesto máster", explica. "Así puedo fomentar la vida saludable entre todos ellos y ellas." La vida saludable no como slogan publicitario, sino como consecuencia natural de algo que ya existe: un grupo de personas que se encuentran regularmente, que se esfuerzan juntas, que comparten algo más que una canasta y un balón.

El proyecto opera sin apoyo institucional, sin federación, sin patrocinadores. Omar mantiene relaciones con ningún organismo oficial —"ninguna", responde sin rodeos cuando se le pregunta— y financia el proyecto con lo que tiene. Pero añade, con la honestidad de quien sabe que crecer solo tiene un límite: "Estoy abierto a todo tipo de propuestas de patrocinio o colaboración." No como petición desesperada. Como quien deja una puerta abierta porque sabe que tarde o temprano alguien llamará.[Img #3518]

EL ORIGEN: AMIGOS, UNA PREGUNTA.

Conviene no perder de vista cómo empezó todo esto. No hubo un plan de negocio, ni una junta directiva, ni una asamblea constituyente. Hubo dos amigos. Ricardo Carrasco, con quien Omar llevaba tiempo jugando, sabía que era entrenador y lo convenció de preparar juntos un torneo Máster nacional en Querétaro. Allí, en plena preparación, apareció Luis Ruiz con una pregunta tan sencilla como decisiva: ¿podrías entrenarme para mejorar mi juego? Omar dijo que sí. De esa respuesta nació Mine Basquetbol and Fitness. Hoy, Ricardo Carrasco sigue siendo parte activa del proyecto. A veces las cosas importantes empiezan así: sin actas ni estatutos, con una pregunta y alguien dispuesto a responderla.

Esa es la escala en la que vive Mine Basquetbol and Fitness: la escala de lo humano. De la pregunta que alguien se atreve a hacer y del sí que alguien se atreve a dar. Todo lo demás —la comunidad de cincuenta personas, los tres años y medio de trabajo continuado, la presencia en redes sociales, los planes de crecimiento— viene de ahí. De esa primera conversación entre dos personas que decidieron que valía la pena intentarlo.

El baloncesto máster existe en los márgenes del deporte organizado. No aparece en los grandes medios, no mueve fichajes millonarios, no llena pabellones. Pero llena otras cosas: tardes de fin de semana, conversaciones en el vestuario, la sensación de que el cuerpo todavía responde, la satisfacción de marcar una canasta después de haberla fallado cien veces.

Omar Corona lo sabe. Por eso fundó Mine. Por eso sigue.

 

Mine Basquetbol and Fitness. Ciudad de México. Contacto: mine.basquet.fitness@gmail.com

Instagram: @mine.basquet.fit | TikTok: @mine.basquet.fit | Facebook: facebook.com/share/18tGw9FKaw/

 

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